Hoy es el día de la temida etapa del ascenso a El Cebreiro y nos levantamos en peor forma que ningún día: Agarra con en estomago revuelto y sin ganas de desayunar, y yo con un dolor en la rodilla derecha, pero en cuanto bajamos a desayunar vuelve el apetito (batidos de chocolate y donuts que compramos ayer).
Salimos de Ponderrada hacia nuestra primera parada en Villafranca del Bierzo a 22 km por el Camino que transcurre por carreterillas sin tráfico y caminos salvo los últimos km que los hacemos por la carretera. Vamos tranquilos reservándonos para la subida y cuidando la rodilla.
En Villafranca del Bierzo desayunamos una tostada de media barra en la plaza en una cafetería en la que nos encontramos con dos señores catalanes muy majos con los que venimos coincidiendo en muchas etapas, se les ha olvidado un móvil en el albergue y tienen que llamar a un taxi.
Desde Villafranca ascendemos durante 20 km por la antigua nacional que desde que abrieron la autopista no tiene casi tráfico, pero cerca de las Herrerias está cerrada la autopista y nos encontramos más tráfico durante los últimos km de la nacional.
Durante la subida nos nos saludan con el silbato nuestros amigos catalanes, parece que han solucionado el problema del móvil.
En las Herrerias empieza el pronunciado ascenso de casi 700 m en menos de 7 km ¡más del 10% de media!, así que nos comemos un bocata de tortilla francesa en un bar, allí nos encontramos con otros ciclistas conocidos, también catalanes, que nos ofrecen subirnos el equipaje en su coche de apoyo, pero nosotros declinamos el ofrecimiento.
Empezamos la subida a las 2:00. Casi todo hay que hacerlo con plato pequeño y piñón grande, durante 2 horas subimos muy lentos, la mayor parte del tiempo a una velocidad entre 4 y 6 km/h.
Llegamos a O Cebreiro a las 4:00 justo cuando el cielo se ha puesto muy negro y empiezan a caer las primeras gotas y nos dirigimos al albergue, pero como no nos aseguran plaza hasta las 7 de la tarde (tienen prioridad los caminantes) pues nos metemos en un hotel donde nos cobran 50€ que, aunque no lo vale, agradecemos tener toallas, baño, y habitación sin compartir.
A las 8:30 bajamos a cenar por 9€ un menú de macarrones y huevos fritos. Dejamos a los amiguetes catalanes en la cafetería preparados para ver la final de la copa del Rey (han comprado puros y todo) y nos vamos a nuestra habitación.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario